Energía · Inversión

Energía solar en el norte de Chile: nuevas oportunidades para inversionistas extranjeros

Por Javier Jara, Socio Fundador y Director General · Agosto 2026 · 7 min de lectura
Planta solar en el desierto de Atacama, norte de Chile

Durante quince años, el argumento para invertir en energía solar en Chile fue el recurso: la radiación del desierto de Atacama es la mejor del mundo. Ese argumento sigue siendo cierto y hoy ya no basta. En 2025 el país vertió 6.205 GWh de energía renovable —energía generada que el sistema no pudo aprovechar—, y casi la mitad de esa pérdida ocurrió en Antofagasta. El sol dejó de ser el cuello de botella. Lo que escasea es la hora en que esa energía vale.

El problema, en números

Solar y eólica aportaron cerca del 38% de la energía inyectada al sistema durante 2025, con máximos de hasta 79% de la demanda en horas de alta radiación. Sumada la hidroelectricidad, dos tercios de la generación chilena es renovable. Ese éxito creó su propio problema: al mediodía sobra energía en el norte y la transmisión no alcanza para llevarla al centro del país.

El vertimiento de 2025 —6.205 GWh— fue prácticamente idéntico al de 2024, pero 133% mayor que el de 2023. Se concentró en Antofagasta (48,3%), Atacama (28,4%) y Coquimbo (8,0%). Para un inversionista, esa cifra se traduce en algo muy concreto: un proyecto solar sin contrato firme ni respaldo de almacenamiento está expuesto a vender su producción en las horas de precio más bajo, o a no venderla.

Por qué 2025 fue el punto de inflexión

El dato más relevante del año no es el vertimiento sino lo que lo contuvo. Los sistemas de almacenamiento en baterías entregaron cerca de 2 TWh al sistema durante 2025; sin ellos, el vertimiento habría alcanzado unos 8.200 GWh. Las baterías evitaron un 24% de pérdida adicional en su primer año de operación relevante.

La capacidad instalada de almacenamiento cerró 2025 en torno a 1.700 MW en operación, con otros 600 MW en pruebas y cerca de 4.500 MW en construcción para 2026. En paralelo, ingresaron 3.182 MW de nueva capacidad de generación hasta noviembre —el mayor ingreso desde 2021— y el 1 de enero de 2026 salieron del sistema unos 700 MW de carbón en el norte. El sistema está cambiando de forma, no solo de tamaño.

La consecuencia comercial es directa: el activo escaso ya no es el terreno con buena radiación, sino la posición de conexión con capacidad de evacuación y la capacidad de desplazar energía en el tiempo. Los proyectos que se están vendiendo bien son los que traen ambas cosas.

Dónde está entrando el capital

El proyecto que mejor ilustra el cambio es Oasis de Atacama, de Grenergy: 4,4 GW solares combinados con 18,8 GWh de almacenamiento y una inversión estimada en torno a 3.500 millones de euros. Su cuarta fase —272 MW solares con 1.100 MWh de baterías— fue acordada para venta a un inversionista de infraestructura por hasta US$475 millones. No se está valorizando la planta solar: se está valorizando el bloque solar más batería, capaz de entregar energía después del atardecer.

El segundo movimiento es la demanda. Los centros de datos están llegando al norte a buscar energía barata y disponible, con anuncios que hablan de cientos de MW de capacidad de cómputo. Se suman la desalación —que la minería necesita y que consume energía de forma continua— y los proyectos de hidrógeno verde, que en la cartera del sistema de evaluación ambiental ya pesan tanto como la minería. Cada una de esas cargas convierte energía vertida en energía vendida.

Cinco preguntas antes de comprometer capital

  1. ¿Cuál es el perfil horario del ingreso, no el factor de planta? Dos proyectos con la misma producción anual pueden tener valores muy distintos según cuándo inyectan.
  2. ¿Qué capacidad de evacuación real tiene el punto de conexión y qué obras de transmisión están comprometidas, con qué fecha y con qué grado de certeza?
  3. ¿El almacenamiento está en el diseño o es un anexo? Integrar baterías desde el inicio cambia la ingeniería, la superficie, la evaluación ambiental y el modelo financiero.
  4. ¿Con quién se contrata? Un contrato con una faena minera, una desaladora o un centro de datos vale distinto que exposición a mercado spot, y define la bancabilidad.
  5. ¿Está resuelto el uso de suelo y la relación con las comunidades del área? En el norte, la disponibilidad de terreno rara vez es solo un tema de propiedad.

Preguntas frecuentes

¿Cuánta energía renovable se vierte en Chile?

En 2025 el vertimiento alcanzó 6.205 GWh, prácticamente el mismo nivel que en 2024 pero 133% más que en 2023. Antofagasta concentró el 48,3% y Atacama el 28,4%.

¿Sirve el almacenamiento para reducir el vertimiento?

Sí, y ya es medible. Los sistemas de baterías entregaron cerca de 2 TWh al sistema durante 2025; sin ellos el vertimiento habría llegado a unos 8.200 GWh, es decir un 24% más.

¿Qué participación tienen solar y eólica en la matriz chilena?

Cerca del 38% de la energía inyectada al sistema durante 2025, con máximos de hasta 79% de la demanda en horas de alta radiación. Sumando hidroelectricidad, dos tercios de la generación es renovable.

¿Evaluando un proyecto de generación o almacenamiento en Chile?

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Iniciar conversación

Fuentes: Coordinador Eléctrico Nacional, balance 2025 (enero 2026); reportes de vertimiento renovable 2025; anuncios públicos de Grenergy sobre el proyecto Oasis de Atacama; cuenta pública del Servicio de Evaluación Ambiental (julio 2026). Este artículo es información general, no asesoría de inversión.